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Checo Pérez: “El peor asiento de la F1”

  • Foto del escritor: Redacción
    Redacción
  • 5 ene
  • 3 Min. de lectura

El piloto mexicano afirma que ser compañero de Max Verstappen en Red Bull fue el trabajo más difícil de la Fórmula 1.

El regreso de Sergio Pérez a la Fórmula 1 ya genera conversación antes incluso de que ruede el nuevo monoplaza. El piloto mexicano, uno de los grandes fichajes de Cadillac F1 Team para la temporada 2026, repasó su etapa en Red Bull Racing y lanzó una de las frases más contundentes de su carrera:


“Ser compañero de Max Verstappen en Red Bull es el peor trabajo que hay en la Fórmula 1”.


Pérez, que suma seis victorias y 39 podios en la categoría reina, compartirá equipo con Valtteri Bottas en la nueva escudería estadounidense. Sin embargo, antes de iniciar esta nueva etapa, el mexicano se sinceró sobre los cuatro años que pasó en Red Bull, una etapa marcada por éxitos, presión extrema y un progresivo desgaste interno.


A pesar de mantener una relación personal sólida con Max Verstappen, Pérez explicó que desde su llegada a la escudería quedó claro que el proyecto deportivo giraba exclusivamente en torno al neerlandés.


“La primera vez que me senté con Christian Horner, me dijo: ‘Corremos con dos coches porque tenemos que hacerlo, pero el proyecto es de Max’”, relató el mexicano en el pódcast Cracks.


Esa frase, reconoció, definió el funcionamiento interno de Red Bull y el rol que debía asumir como segundo piloto: apoyar estratégicamente, sumar puntos y adaptarse a un monoplaza diseñado para el estilo de conducción de Verstappen.


Pérez recordó que en sus primeras temporadas llegó a sentirse competitivo al mismo nivel que su compañero. Incluso, aseguró que en el simulador era más rápido y que acudía a algunos Grandes Premios con mentalidad de victoria. Sin embargo, el punto de inflexión llegó con la evolución del auto.


“Hasta que llegaron las mejoras”, explicó. “La dirección era muy clara y empecé a tener problemas. Pensaba en no chocar y terminaba chocando. Perdí el control”.


El mexicano puso como ejemplo su rendimiento en 2023, cuando mostró un ritmo muy alto en circuitos como Yeda o Bakú, e incluso pareció capaz de disputar el liderazgo interno. Sin embargo, los errores, la presión y la falta de continuidad técnica terminaron por sepultar esa posibilidad.


En 2024, aunque hubo algunos momentos positivos, Pérez reconoció que la situación ya era insostenible. Señaló especialmente lo ocurrido en Bakú como el punto de quiebre definitivo.


“Me pusieron un suelo nuevo y era un segundo más rápido. Iba a ganar, pero choqué con Sainz, destrocé el coche y ese suelo no lo volví a usar. Las mejoras siguieron, pero todo era para Max”.


La salida de Red Bull también dejó episodios tensos. Pérez relató una conversación con Horner sobre los planes futuros del equipo, en la que quedó claro que su lugar ya no estaba asegurado.


Finalmente, el mexicano abandonó la escudería, al igual que Horner y Helmut Marko meses después, cerrando una de las etapas más exigentes de su carrera.


Ahora, con Cadillac, Sergio Pérez inicia una nueva era en la Fórmula 1, lejos de la sombra de Verstappen y con la oportunidad de liderar un proyecto desde cero. Su regreso a la parrilla en 2026 no solo lo devuelve a los focos, sino que reabre el debate sobre el rol del segundo piloto en equipos dominantes y el alto costo de compartir garaje con una superestrella.


Fuentes: Marca, Milenio, Radio Mitre

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